
Tim Willits, director creativo de id Software, reflexiona sobre la industria y cómo actualmente es demasiado arriesgado para la mayoría embarcarse en nuevos títulos o franquicias. Tim dice, si no hubiera sido por el catálogo anterior de id Software, como DOOM o Quake, no habrían podido tomar el riesgo de embarcarse en un nuevo títul0, algo que para otras compañías sería impensable. “Los títulos grandes sólo se hacen más grandes, pero eso no es sostenible. Creo que se está haciendo mal. Los grandes lanzamientos, son exitazos, pero espero que no se me malinterprete, hay unos pocos títulos que lo hacen muy bien y otros muchos que no consiguen éxito”, iniciaba su reflexión Tim. “Comparo lo que vende Call of Duty con lo que vende, por ejemplo, Crysis. Considero que Crysis es un gran juego, pero hay diferencias de millones y millones en las ventas, en cambio no mucha diferencia en lo que se refiere a términos de diversión”…
Según Tim este tipo de factores están aumentando la dificultad para muchísimos desarrolladores y editores: “La industria del videojuego cada vez es más cara, el talento clave es mucho más caro. Es muy peligroso desarrollar una nueva franquicia y tomar el riesgo, porque si te vas a arriesgar es mejor que te asegures que va a ser un exitazo”, comentaba Willits que finalizó con contundencia: “Si te fijas, RAGE es el único juego en el Top 10 de títulos que van a salir de aquí a final de año que es una nueva franquicia. Y la razón de que hayamos podido hacer eso es porque nosotros tenemos a DOOM, Quake y Wolfenstein. Nadie se preocuparía por RAGE si no estuviera id Software detrás.
En la GamesCom, en los eventos de premios, teníamos a Modern Warfare 3 al lado de Diablo III, al lado de Battlefield 3 y Uncharted 3, parecía la fila de los treses, y ahí estaba RAGE”.